13
Abr
Se llamaba Patricia Highsmith. Ella es la escritora que más amo. Estaba contento con los pesos que ella le dijo. Y ella responde con pasión cuando todo parece triste, solitario y definitivo. La imagen de Madurez de aquel brillante escritor es la de una persona devastada, todo arrugas y lágrimas profundas en el pico, algunas con una pinta de estar atormentado e infeliz. Pero este corazón solitario, este fajo pertinente, era también un constante seductor de mujeres, un especialista en maridos sentimentales. Y escribiré como una diosa. No tenía ambiciones artísticas en su prosa, pero inventaba tramas, atmósferas, angustias con…






